
No es que no lean: la lectura en tiempos de dopamina y scroll infinito
Si tenés más de 30, seguro te pasó. Ves a alguien de 20 años pasando historias de Instagram o TikTok a una velocidad que te marea y pensás: "No están prestando atención a nada". Y ahí es donde nos equivocamos. No es falta de atención; es un filtro de supervivencia.
Existe una queja constante, casi un mantra generacional: "Los pibes ya no leen". Pero si nos detenemos en los datos, la realidad es más compleja y fascinante. No estamos ante el fin de la lectura, sino ante la mutación más drástica de la lectoescritura desde la imprenta.
La economía de los 8 segundos. Hay un estudio de Microsoft que se citó hasta el hartazgo: el lapso de atención humano bajó de 12 a 8 segundos. Pero quedarnos con el titular es hacer justamente lo que criticamos.
Lo que nos dicen esos números no es que el cerebro joven se haya atrofiado, sino que se volvió despiadadamente eficiente. Ante una oferta de información infinita (miles de notificaciones, artículos, videos), el cerebro tiene que decidir en microsegundos si algo merece su recurso más escaso: el tiempo. Esos 8 segundos no son de lectura, son de auditoría.
El fin de la lectura lineal: el patrón en "F" Acá entra la ciencia de la experiencia de usuario (UX). El Nielsen Norman Group, pioneros en analizar cómo navegamos la web, descubrió hace rato que ya no leemos de izquierda a derecha y renglón por renglón.
Hoy "escaneamos". Los ojos dibujan una letra "F" en la pantalla:
- Una mirada rápida a la línea superior (el título).
- Una bajada vertical buscando palabras clave o negritas.
- Si algo engancha, una segunda línea horizontal corta.
En una nota promedio, un usuario sub-25 (y cada vez más nosotros también) lee solo el 20% del texto. No es pereza, es búsqueda de patrones. Buscan el dato, la conclusión, el "qué hay para mí". El texto plano, ese "ladrillo" de párrafos eternos, es ignorado no por difícil, sino por ineficiente.
¿Y dónde entra la Inteligencia Artificial en todo esto? Acá viene lo interesante. Si asumimos que las nuevas generaciones no consumen textos lineales, sino que procesan información sintetizada, la IA no es el enemigo: es la prótesis perfecta.
No usan ChatGPT o Gemini solo para que "les escriba la tarea". Los usan como un compresor de información. "Explicame esto en tres puntos", "Resumí este paper". La IA encaja como un guante en este hábito de lectura fragmentada porque hace el trabajo sucio del filtrado. Les entrega la "pepa de oro" ya lavada, ahorrándoles el proceso de minería en el río de palabras.
El desafío para los que escribimos Entonces, ¿nadie lee profundo? Sí, claro que leen. Leen sagas de 800 páginas si la historia los atrapa, o hilos de Twitter eternos si el tema les apasiona. La diferencia es que la confianza ya no se regala, se gana en el primer párrafo.
Escribir hoy requiere humildad. Ya no podemos esperar que el lector nos dedique tiempo por respeto a la firma o al medio. Tenemos que estructurar las ideas, usar negritas estratégicas y respetar su tiempo.
Quizás no se lee menos. Quizás se lee de forma más defensiva. Y en un mundo lleno de ruido, proteger la propia atención es, quizás, el acto más inteligente que pueden hacer.
Si sos del 20% que sigue leyendo, esto es para vos!
Nielsen Norman Group (referente mundial en UX): Los usuarios leen apenas el 20-28% del contenido en páginas web. El patrón de lectura en "F" fue documentado con eye-tracking desde 2006.
→ https://www.nngroup.com/articles/f-shaped-pattern-reading-web-content/
Chartbeat (analítica de medios): El 55% de visitantes abandona una página en menos de 15 segundos.
→ https://time.com/12933/chartbeat-data/
Intelligent.com (encuesta 2023): El 89% de estudiantes universitarios usó ChatGPT para tareas. Usos principales: síntesis de información (48%) y generación de ideas (47%).
→ https://www.intelligent.com/nearly-1-in-3-college-students-have-used-chatgpt-on-written-assignments/
Pew Research Center: 23% de estadounidenses no leyó ningún libro en 2021, pero los que sí leen promedian 12 libros anuales. La lectura profunda no murió, se volvió selectiva.
→ https://www.pewresearch.org/short-reads/2022/01/06/three-in-ten-americans-now-read-e-books/
Forbes (proyección 2025): Se crean 463 exabytes de datos diarios globalmente. Cada persona genera 1.7 MB de información por segundo. El filtrado no es opcional, es supervivencia.
→ https://www.forbes.com/sites/tomcoughlin/2023/06/25/the-growing-digital-storage-demands/
